La Casa Taller OC Frontanilla: Legado cultural en Asunción
Por Giovanni Ver Mellstreing y Mayra Jiménez.
En el entramado urbano de Asunción, existe un espacio donde se encuentran la creación artística, la arquitectura, la reflexión patrimonial y la vocación museológica : la Casa Taller de Oscar Centurión Fontanilla (1955-2025). Este lugar, más que ser concebido como una residencia, es un laboratorio cultural permanente, un lugar para la reflexión, que proyecta una vida dedicada a la preservación de la memoria histórica del Paraguay.
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Desde sus inicios, la Casa Taller se configura como un espacio híbrido, donde cohabitan el taller del artista, la biblioteca especializada, la colección de objetos, obras y documentos. Además, el espacio mismo está abierto al diálogo con colegas, estudiantes, gestores culturales y amantes del arte en general. En este sentido, la casa no es propiamente un espacio sino un territorio compartido, pensado para el encuentro, el intercambio de conocimientos, la reflexión y el llamado a la acción.
Arquitectura y Patrimonio.
La residencia perteneció anteriormente a los abuelos maternos de Óscar, llamados Julio y Lidia. Como arquitecto y artista, Centurión Fontanilla realiza intervenciones en la edificación, siendo la misma una obra de por sí.
Cada ambiente de la Casa Taller dialoga con su pensamiento estético y patrimonial: la disposición de los espacios, la presencia de obras propias y ajenas, los objetos históricos y los documentos que pasan a conformar una colección orgánica, construida a lo largo de las décadas.
Lejos de responder a una lógica acumulativa, el acervo refleja su interés por la identidad histórica urbana.
De residencia a museo.

El profundo vínculo de su propietario con el campo museológico encuentra en Casa Taller una extensión natural. El espacio llegó a funcionar como sede del ICOM Paraguay, acogiendo reuniones, encuentros profesionales y debates sobre el presente y futuro del área en este país. Este hecho no fue casual:respondía a la convicción de Centurión de pensar los museos desde lo cotidiano, desde la cercanía con la comunidad y los espacios vivos, habitados. Tras su fallecimiento, el espacio inicia una nueva etapa con la misión de preservar y difundir el legado artístico e intelectual de Oscar. Este proceso no implica una musealización rígida, sino la continuidad de su espíritu original, fiel a los valores que guiaron su trayectoria.
El desafío actual consiste en conservar esa autenticidad al tiempo que se generan estrategias de mediación, investigación y educación patrimonial.
Un legado para el futuro.
En una época en la que los museos replantean su rol y con las comunidades en constante cambio, la Casa Taller se erige como un ejemplo elocuente de cómo la vida, la obra y el compromiso patrimonial pueden integrarse en un solo espacio, proyectándose hacia el futuro sin renunciar a la memoria.
