Ñeembucú vivo: museos, memoria y turismo cultural en el sur

Ñeembucú vivo: museos, memoria y turismo cultural en el sur

Por Luciana Basso, Directora de Producción de Noche de los Museos

En mi rol de directora de Producción de la Asociación Noche de los Museos, he integrado el turismo cultural como un eje estratégico, no solo por mi formación profesional, sino por la convicción de que es una herramienta vital para comprender nuestra historia. Paraguay tiene ciudades en el interior con museos y sitios patrimoniales de una potencia turística incalculable, sostenidos muchas veces por el esfuerzo heroico de gestores culturales anónimos que, por amor a su tierra, mantienen viva la memoria ciudadana.

En agosto pasado, recorrimos la ruta que bordea el río Paraguay, uniendo Asunción con Pilar, para sumergirnos en la esencia del sur. En el camino, los esteros nos obligaron a detenernos: son postales vivas que parecen pinturas, especialmente cuando el agosto poty alfombra la inmensidad del campo.

Visitamos cuatro ciudades para conocer sus museos. Nos recibieron con mucho afecto, ofreciendo recorridos tanto en los museos como en sus alrededores, parte esencial de la riqueza histórica de cada lugar.

Pilar es una ciudad con una historia riquísima de resistencia y levantamientos. Hoy vive un proceso de revalorización: sus casas antiguas recuperan su esplendor y nuevos emprendedores invitan a recorrer sus tranquilas calles en bicicleta. Es indispensable visitar el Museo Histórico El Cabildo (1784) y cerrar el día contemplando el atardecer en su imponente costanera. Cabe destacar que el museo tuvo muy buena afluencia de visitantes durante la Noche de los Museos, con visitas guiadas programadas.

El imponente Museo Histórico El Cabildo en el casco histórico de la ciudad de Pilar. (Foto de Luciana Basso)

Llegamos hasta Isla Umbú, donde el tiempo parece detenerse en la iglesia de San Atanasio (1860) y en el Museo Histórico Pedro Hermosa, que funcionó como antiguo cabildo y cuartel del mariscal López durante la Guerra Grande.

También visitamos Paso de Patria y General Díaz. Llegar a Paso de Patria es realizar un viaje de cien años al pasado. Allí, el Sr. Vicente García actúa como guardián de la memoria en el museo local, cuidando un vasto acervo de la Guerra Guasu. En General Díaz, es casi obligatorio probar la tradicional milanesa “elefante nambí” en el comedor del pueblo.

Humaitá y Curupayty invitan a recorrer un camino que ofrece escenas bucólicas y acceso a las trincheras de Curupayty, aún visibles. En Humaitá, las imponentes ruinas de la iglesia San Carlos Borromeo (1861) permanecen como un testimonio mudo pero poderoso de la destrucción de la guerra, junto al Museo Ex Cuartel del Mcal. López, restaurado en 2011. Destacamos con alegría su participación en Noche de los Museos con un guiado especial.

La iglesia de San Atanasio (1860), en Isla Umbú, Ñeembucú. (Foto de Luciana Basso)
Entre la tristeza y la esperanza

Visitar estos pueblos genera sentimientos encontrados: la tristeza por las heridas de la guerra se mezcla con la esperanza al ver a las nuevas generaciones recibir a los visitantes con orgullo.

Como equipo de producción, nuestro compromiso sigue firme: convertir cada museo en un puente que conecte a los paraguayos con su pasado y potencie el desarrollo cultural de cada comunidad. Nos llena de satisfacción saber que los museos de Humaitá y Pilar quedaron muy conformes tras su participación en la última edición de Noche de los Museos.

Seguiremos trabajando para que más espacios, como los de Isla Umbú y Paso de Patria, se sumen a esta gran red de difusión cultural.